Logan (James Mangold, 2017)

0 Flares Twitter 0 Facebook 0 Google+ 0 0 Flares ×

Año 2024. Logan ya no es el que era. Su poder regenerativo se ha debilitado. Ha envejecido. Su cuerpo está lleno de cicatrices y achaques. Trabaja como chófer y cuida, con la ayuda de Caliban, de un también envejecido y senil Charles Xavier. Sin embargo, un giro de los acontecimientos cruza sus destinos con el de Laura, una joven mutante perseguida por una poderosa corporación, que les pondrá, una última vez, en el punto de mira. Este es el argumento de Logan, película dirigida por James Mangold, y con la que Hugh Jackman se despide del emblemático personaje que le dió la fama y que lo acompañará por siempre en la memoria colectiva.

La película está inspirada por el cómic «El viejo Logan». Si bien no adapta su historia, toma prestados muchos elementos sobre los que construir la historia. Un Logan envejecido, un mundo donde los héroes están prácticamente extintos, su ambientación desértica, su tono oscuro, y su violencia explícita. Para cerrar el arco argumental de Lobezno en el cine, James Mangold cuenta, gracias a la rentabilidad de Deadpool, con la clasificación R, permitiéndole explotar el lado más violento y sanguinario del personaje, algo que muchos fans del personaje llevaban años reclamando. Pero lejos de una violencia banal y gratuita, los guionistas logran implementarla como un importante elemento narrativo. No se trata de una excusa para mostrar más sangre, vísceras y cercenaciones (que sí, están ahí) sino que nos encontramos ante una obra para adultos, pudiendo así eludir los chistes fáciles y el ritmo ligero propio de obras para todos los públicos, lo que ayuda a construir una historia donde la columna vertebral son los personajes, algo que parece que se está olvidando en el cine de superhéroes.

La historia se toma el tiempo necesario en presentarnos a los personajes. Nos sitúa en que momento de su vida están, se narra que es lo que quieren y por qué lo quieren. Todos estos elementos hacen que su ritmo sea lento, pero lejos de ser un problema, nos ayuda a empatizar. Los personajes nos importan y lo que pueda pasarles nos mantiene en tensión, una tensión muy bien manejada que nos mantiene en vilo (casi) toda la cinta. En este aspecto los villanos no tienen tanta suerte y son construidos con un par de pinceladas muy breves. La cinta no se resiente demasiado por ello pero el cuidado puesto en el resto de los elementos deja cierto regusto amargo en este apartado.

Para hablar de los aspectos técnicos tenemos que hablar de influencias, el ya mencionado cómic «El viejo Logan», westerns como «Sin perdón» y «Raíces profundas» (que no teme en referenciar directamente) y la saga «Mad Max». James Mangold y su equipo se empapan de estas influencias y las manejan de forma óptima. La dirección es tan solvente en los momentos de calma (aparente) como en las furiosas escenas de acción, donde con vehículos o sin ellos, se nota el influjo de George Miller. La fotografía de John Mathiesn combina de forma notable los tonos del western con un toque noir. Y redondeando la jugada tenemos una estupenda partitura de Marco Beltrami. La sinergia que se produce da lugar a una cuidada cinta de superhéroes, que rebosa frescura por su carácter de road-movie crepuscular.

Este tipo de producciones no suelen dar pie a grandes actuaciones, pero en esta ocasión Hugh Jackman y Patrick Stewart pueden lucir todo su talento y explotar la química que existe entre ambos, regalándonos unos personajes para recordar. Destaca también la debutante Dafne Keen quien consigue estar a la altura de estos grandes actores, dándoles réplica con gran naturalidad.

La película no está exenta de errores. Hay alguna subtrama que chirría e incluso sobra (esos granjeros que cortan el agua) y el comienzo del último acto no acaba de encontrar un tono coherente con el resto de la cinta, pero sus defectos se ven eclipsados por sus bondades.

En definitiva, Logan es una gran película que sabe a despedida desde su primer fotograma, y logra tocar el corazón de todos los acérrimos del género y sorprender a todos los que no lo son. Un broche de oro para un gran personaje. Hasta siempre, Logan.

Saúl Olmo

8 Saúl Olmo

8

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *