La Bella y La Bestia (Beauty and the Beast, Bill Condon, 2017)

0 Flares Twitter 0 Facebook 0 Google+ 0 0 Flares ×

“Piensa en algo que siempre hayas querido. Encuéntralo en tu mente y siéntelo en tu corazón”.

Parece que la época de la nostalgia y los remakes de clásicos no acaba, por lo menos todavía. Después de películas como Alicia en el País de las Maravillas (2010), Maléfica (2014), Cenicienta (2015) y El libro de la selva (2016), la última en subirse al carro ha sido La Bella y La Bestia, interpretada por una dulce Emma Watson y un Dan Stevens en segundo plano. Es cierto que el hecho de que Emma Watson interpretara el papel de Bella ya olía a éxito por todas partes, puesto que la intérprete y la interpretada tienen algo más en común que el mero físico, no obstante, la brillante actuación de Emma Watson desbanca a Dan Stevens, que interpreta a un príncipe mucho más cohibido de lo que recordábamos, haciendo de la Bestia un personaje más humano.

Que Emma Watson interpretara el papel de Bella
ya olía a éxito por todas partes, puesto que la intérprete
y la interpretada tienen algo más en común que el mero físico.

Es muy difícil innovar o sorprender con historias tan manidas como lo es el cuento de La Bella y La Bestia, sobre todo teniendo en cuenta todas las adaptaciones que ha tenido este cuento en concreto: la adaptación de Cocteau de 1946 La belle et la bête, la famosa película de dibujos animados de Disney en 1991, otra en 2014 protagonizada por Vicent Cassel y Léa Seydoux y, la más reciente, la serie de televisión protagonizada por Blanca Suárez y Alessandro Preziosi. Por tanto, el factor sorpresa es prácticamente imposible de crear partiendo de una historia que todo el mundo se sabe de principio a fin. Aquí es donde Bill Condon ha sabido aprovecharse de los avances tecnológicos creando unos efectos visuales impresionantes, sobre todo en escenas musicales como ¡Qué festín!, en la que elabora, desde cero, todo un universo de luces y colores que invitan a quedarse. Además, en esta adaptación se le ha dado mucho más juego a los personajes secundarios que en versiones anteriores, como los sirvientes del castillo (Lumière, la señora Potts y Chip, Din Don, Plumette…) y el personaje de LeFou que se nos presenta de manera muy singular, una vuelta de tuerca que lo ha convertido sutilmente en homosexual, algo que ha causado mucha controversia tanto antes como después del estreno de la película. Y, ¿qué decir del villano de la peli? Luke Evans ha convertido al más cruel personaje de la aldea en un villano más atractivo aunque invisible para Bella. Sin duda, el elenco es de lo más completo, teniendo en cuenta que no sólo actúan sino que también cantan.

Por poner algún pero, si hay algo que se echa en falta de esta película es el miedo. De todos los cuentos Disney, La Bella y La Bestia es el único cuento en el que uno de los protagonistas principales, el príncipe, se presenta como un monstruo, sin embargo, cuando Bella lo conoce no hay ni el más mínimo ápice de miedo, se cambia por su padre sin apenas pensarlo. Sin ir más lejos, le asusta más el momento en el que descubre que los muebles hablan que estar presa por una bestia. Aunque también es cierto que esta adaptación contextualiza mucho mejor la película que la de Disney, tanto para Bella como para Bestia, pues se llega a descubrir de dónde eran Bella y su padre y el porqué tuvieron que abandonar a su madre y su hogar y, en el caso de la Bestia, se ilustra el comienzo de la maldición y parte de la vida del príncipe desde su infancia.

En resumen, La Bella y La Bestia sigue mostrando el mismo cuento de cuando éramos pequeños con algunas modificaciones que hacen de la historia un guión mejor, tanto que incluso ha llegado a superar el número de recaudaciones que tuvo la película original de Disney. El remake ya supera los 300 millones en sus primeros 10 días en cartelera y a nivel mundial acumula unos 690 millones de euros. Parece que la táctica usada por otras productoras como Marvel Entertainment con Spider-Man (2014) o DC Entertainment con Batman V Superman (2016) es muy útil y va para largo.

Aitana García

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *