Entrevista a Ricardo López y Pablo Vázquez

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Estamos de vacaciones, y no nos apetecía buscar a nadie importante para la entrevista, porque entonces tendríamos que currar preparando algo interesante. Así pues, y ya que teníamos un especial de piscinas para este mes, nos pusimos en contacto con los guionistas de la que probablemente sea la más reciente película de piscinas española. Una película absolutamente lamentable, por cierto. Hablamos con Ricardo López Toledo y Pablo Vázquez sobre Summertime, sus otros proyectos, cafradas varias y cine en general.

Empezamos con Summertime que es un guion que escribís juntos, en apenas unos días, para que lo dirija Norberto Ramos del Val. Cómo surge la idea de hacer Summertime, y cómo es el proceso de escritura.
Ricardo: Bueno, es una historia curiosa. Yo estaba recién llegado de Polonia, donde pasé una larga temporada. Tanto, que me di cuenta al llegar a España que había olvidado el idioma. No es una metáfora ni una exageración, es la realidad. No sabía ni decir hola.
Pablo: Es totalmente cierto. Me preocupé tanto que decidí que había que hacer algo para “traerle de vuelta”.
Ricardo: En ese momento nos comunicábamos por señas, no había otra manera.
Pablo: Fueron unas semanas difíciles.
Ricardo: Fue como El Guerrero Número 13 pero en la realidad.
Pablo: La puta realidad.
Ricardo: La cuestión es que a Pablo se le ocurrió que la mejor forma para recuperar mi españolidad era escribiendo una película, así que nos pusimos manos a la obra.
Pablo: La idea se me ocurrió a mí, claro. Entre otras cosas porque no entendía nada de los balbuceos de Ricardo, y claro, yo era el único que podía comunicarme con el resto del mundo. Ricardo, ¿se te había ocurrido la misma idea, pero no fuiste capaz de comunicarla?
Ricardo: No, no.
Pablo: Vale, bueno. El caso es que hablé con Norberto Ramos del Val, a ver si quería dirigir la peli.

Norberto y Pablo
Norberto y Pablo

Ricardo: En este punto hubo un pequeño conflicto, porque me sentía fuera del proyecto. Todo lo hacía y decidía Pablo.
Pablo: Claro cojones, si nadie te entendía.
Ricardo: Ahora lo comprendo, claro. Pero en aquel momento era frustrante, o como solía pensar yo: frustrujące.
Pablo: A Norberto le encantó la idea y nos pusimos a ello. En tres días estaba escrito.
Ricardo: fue un milagro, a mitad de escritura empecé a recuperarme y al final terminé escribiendo algo.
Pablo: Un puto milagro.
Ricardo: Gracias a Pablo salí de eso. Se lo agradeceré toda la vida. Gracias, hermano, te quiero.
Pablo: Y yo a ti. Aunque no puedo negar que a veces lamento haberto traído de vuelta.

Cartel de Summertime
Cartel de Summertime
Fotograma de Summertime
Fotograma de Summertime

Summertime nace con la vocación de ser una película cutre. Y comienza recurriendo a todos los tópicos posibles del cine de terror de serie B. La intro, las chicas en bikini, casas encantadas, etcétera. Pero de pronto da un giro completo y se centra en una reflexión filosófica acerca de la naturaleza del propio cine, con digresiones y transgresiones constantes, como los demenciales y maravillosos interludios musicales. ¿Es el bajo presupuesto, y las escasas aspiraciones comerciales lo que os da la libertad de romper las expectativas del espectador y ofrecer algo tan gamberro, y tan fuera de la norma?
Pablo: Básicamente.
Ricardo: Yo nunca entendí el concepto de “película cutre”. ¿Qué es eso exactamente?
Pablo: No sé, ¿algo poco creíble? No tengo ni idea.
Ricardo: Sí, puede ser.
Pablo: Pero vocación de cutre tampoco.
Ricardo: Pero si no sabemos ni lo que significa.
Pablo: Ya, por eso. Voy a buscar en Internet.
Ricardo: Venga, y salimos de dudas.
Pablo: Primera acepción: Tacaño, miserable.
Ricardo: Eso no creo que sea. ¿Una peli tacaña?
Pablo: De hecho sí puede ser. Una película miserable. Me gusta.
Ricardo: Es posible, sí. ¿Cuál es la otra acepción?
Pablo: Pobre, descuidado, de mala calidad. Esta no puede ser, no creo que este simpático entrevistador quiera insultarnos.
Ricardo: Yo tampoco. Entonces sustituyamos la pregunta con el nuevo término, a ver si se entiende mejor.

Cuando uno hace una película tacaña, que además parodia y homenajea a las películas tacañas, siempre existe el comodín de, cualquier cosa que esté mal en la película, achacarlo a ese juego de parodias y referencias. En ese contexto, ¿vale cualquier cosa que se os ocurra, o hay ciertas cosas que rechazáis porque son demasiado tacañas? ¿Cuánto hay de referencias buscadas y cuánto de incapacidad vuestra de escribir algo mejor?
Ricardo: Qué disparate de pregunta.
Pablo: Yo no entiendo nada.

Ricardo y Pablo en el rodaje de Summertime

Enlazando con lo anterior, tanto en Summertime, como sobre todo en Desmadre en la noche de la quietud, que es un littlesecretfilm que escribió y dirigió Pablo, da la sensación en muchas fases que la película es demasiado larga, que las situaciones y escenas se alargan innecesariamente. Pero a la vez, eso es un juego buscado, que se nota desde los créditos de la noche de la quietud, o en frases que dicen las protagonistas de Summertime. ¿Es todo eso tan profundo como lo veo, o me lo estoy inventando todo, y simplemente tiráis por lo más cómodo?
Ricardo:
Desmadre en la noche de la quietud es una obra maestra, pero Amor Tóxico, la próxima peli escrita por Pablo va a ser aún mejor.
Pablo: ¿Qué quieres decir?
Ricardo: Pues eso…que va a ser mejor.
Pablo: Tú qué cojones tienes que decir de MÍ película, ¿Eh? Hijo de perra.
Ricardo: Joder, cómo te pones.
Pablo: Es como si yo digo que tienes un hijo mejor que otro, por mucho retraso que tenga Roberto.
Ricardo: Ahí te has pasado, Roberto está ahora aquí a mi lado, llorando.
Pablo: ¿Por qué se lo has dicho? ¿Lo ha leído?
Ricardo: ¿Cómo lo va a leer si es subnormal? Se lo he dicho, coño.
Pablo: ¿Y por qué?
Ricardo: No tengo secretos para él. ¿Tú tienes secretos para Desmadre en la noche de la quietud?
Pablo: No.
Ricardo: Pues eso.
Pablo: Joder, perdona por cómo me he puesto.
Ricardo: No te preocupes, te sigo teniendo aprecio. Y perdóname a mí también por comparar tus dos creaciones.
Pablo: No pasa nada. Dame un abrazo coño.
Ricardo: Después de este caluroso abrazo…¿contestamos la pregunta?
Pablo: Venga, a ver cuál era. ¿Tirar por lo más cómodo es hacer una película lenta?
Ricardo: Supongo que se referirá a dejar la cámara y que pase lo que tenga que pasar.
Pablo: Espero que este ramero no esté diciendo que Desmadre es una película dejada de la mano de Dios. Me voy a ….
Ricardo: Tranqui Pablo, no creo que nos quieran insultar coño. Si quisieran serían más claros, usarían términos como “lamentable” o algo así.
Pablo: Cierto. Esta pregunta está agotada. No me ha dado tiempo de explicar que littlesecretfilm es en realidad una tapadera para la trata de blancas. NEXT.

Desmadre en la noche de la quietud
Desmadre en la noche de la quietud

Tengo que preguntarlo. La escena en la que una de las protagonistas está explicando lo de los tres planos me recuerda poderosamente a un corto que hice yo mismo hace algún tiempo que se llama Simulacra, y que me consta que Ricardo al menos sí vio en su momento. Me plagiasteis descaradamente, o es uno de esos casos en los que “grandes mentes piensan igual”.
Ricardo: Solo recuerdo haber visto un corto de usted, en el que salía el célebre Doctor Porro. Si se refiere a ese no recuerdo absolutamente nada. Igual está ahí, sepultado en mi subconsciente. Igual he plagiado a mi subconsciente. Me he plagiado a mí mismo.
Pablo: En realidad plagiamos a otra gente.
Ricardo: Eso es cierto.
Pablo: A mucha gente.
Ricardo: Eso es falso.
Pablo: En realidad nos plagiaron a nosotros, coño.
Ricardo: Eso es cierto. Adjuntamos foto.
Pablo: Puto Jacuzzi al pasado 2. Puto cine americano.
Ricardo: Plagiadores.

Posteriormente, Pablo ha coescrito, también para Norberto Ramos del Val, Faraday. Que es una comedia de terror y espíritus de serie B que vuelve a mezclar muchos elementos diferentes, como pueden ser el uso del documental, el found footage, y las redes sociales. En cualquier caso, es una película en cierta manera mucho más convencional que las otras de las que hemos hablado, quizás también por ser una película con una esperanza comercial más amplia. ¿Qué diferencias hay a la hora de afrontar proyectos como los que hemos hablado antes, y una película como Faraday?
Ricardo: Pablo, ¿Cuándo rodaste esto? No me dijiste nada.
Pablo: Bueno, fue hace tiempo… ¿no te invité al estreno?
Ricardo: No.
Pablo: Pues a lo mejor era porque no lo merecías. Era una película “demasiado convencional” para ti.
Ricardo: ¿Y lo de la esperanza comercial?
Pablo: Nuestra esperanza es que no supieras nada de la película. Y la cubrimos sobradamente.
Ricardo: ¿Has acabado?
Pablo: Sí.
Ricardo: Bueno, veo que la otra guionista es una mujer. Así vale.
Pablo: No, no vale.
Ricardo: ¿Qué?
Pablo: QUE NO VALE JODER, UN POCO DE AUTOESTIMA.
Ricardo: Bueno, pero no me zarandees así, coño.
Pablo: Hijo de puta.

Cartel de Faraday
Cartel de Faraday

Al comienzo de Faraday ya quedan claras cuáles son las intenciones de la película, al usar una frase de Scream 4 como cartel de inicio. La saga de Scream está mucho más cerca de ser una sátira que una parodia de las películas de terror. Es muy respetuosa, y sigue las convenciones del género hasta tal punto que en muchos momentos parece una película de terror más. No en vano, viene firmada por el maestro del terror Wes Craven. En Faraday se nota también ese mismo amor y respeto por el género que satiriza, a la vez que no duda en exagerar y llevar al límite ciertos tópicos de un género ya de por sí exagerado. ¿Hasta qué punto os gusta jugar con esos límites, y hasta qué punto veis necesario transgredirlos?
Pablo: Bueno, la verdad es que para que Faraday tuviera éxito hicimos un conjuro que implicaba la muerte del pobre de Wes Craven. Menos mal que no salió bien y Craven sigue vivo y coleando [Nota: falleció poco después de publicar esta entrevista]. Así todos felices.
Ricardo: ¡Es verdad! ¡Imagina que Craven se hubiera muerto y nadie supiera que es por vuestra culpa! Tendríais un gran peso en la conciencia. No podríais dormir por las noches. Habría sido un asesinato.
Pablo: Ricardo, estamos hablando de Faraday. La película que TÚ NO HAS HECHO. Así que déjame hablar a mí.
Ricardo: Oye, tranquilo, se te está yendo la mano de los empujones.
Pablo: ¿Y por qué no dices nada de esta puta pistola?
Ricardo: ¿Eso es una pistola?
Pablo: No, pero podría serlo.

Ahondando en el tema de las sátiras, en una crítica que hacía Pablo de Casa de mi Padre, de Will Ferrell para miradasdecine.es, decía que el cómico americano buscaba en muchas ocasiones transgredir la norma, a través del propio lenguaje y las convenciones del género, para intentar encontrar los límites del humor y jugar con ellos. Pues bien, en su película más reciente Will Ferrell lleva al límite la sátira fiel al género original de la que hablábamos antes, y que podemos encontrar en distintos géneros en películas como Starship Troopers, Pulp Fiction o Barry Lyndon, y va un paso más allá. A deadly adoption es un telefilm que protagoniza Ferrell junto a Kirsten Wiig y que sigue punto por punto todas las convenciones de ese tipo de telefilmes. Es tan fiel a las películas que homenajea que cualquiera que no conociera a Ferrell y a Wiig y viera la película pensaría que no se trata nada más que otro melodrama familiar típico del género. El halo de humor que desprende la película viene porque en el fondo sabes, cuando la ves, que todo es una meta-broma del bueno de Will Ferrell. Me parece que este es un tema que os interesa especialmente, y me gustaría saber si conocíais la existencia de este ejercicio y qué os parecen este tipo de propuestas.
Pablo: ¿Y esto, esto te parece una puta pistola?
Ricardo: Tampoco. ¿Me quieres matar, o qué pasa? Por cierto yo creo que el humor no debe tener límites. Y lo sabemos todo de Wiig. Y de Ferrell, claro que sí.
Pablo: Yo creo que sí los tiene. Por ejemplo: matas al cómico, se acabó el humor.
Ricardo: No me hace puta gracia todo esto.
Pablo: Eso es por que he traspasado los límites del humor.
Ricardo: Puede que tengas razón. ¿Eso ha sido un disparo?
Pablo: No.
Ricardo: ¡Sí, ha sido un puto disparo!
Pablo: Tengo la pistola pegada a tu cabeza. Si hubiera disparado te habría matado.
Ricardo: No tiene por qué.
Pablo: También es verdad.

Sin haber visto aún las películas que Ricardo coescribió para Ado Santana en los inicios de su carrera, me da la impresión de que el hacer películas cutres y gamberras va mucho más allá de una cuestión presupuestaria. Da la impresión de que vosotros sois grandes seguidores de ese tipo de cine de suspense y terror de serie B (o Z) y del humor más absurdo y estúpido. ¿Es cierta esa apreciación? Si os pusierais a escribir un guion sin tener demasiado en cuenta la cuestión presupuestaria ¿seguiríais haciendo películas de terror de serie B y/o comedias basadas en situaciones extrañas llevadas al extremo?
Ricardo: A mí si me pagan, hago lo que sea. Me vendo, pero ya.
Pablo: Yo no estoy para nada de acuerdo con Ricardo. Uno puede venderse, pero nunca por dinero. Eso lo tengo, claro. Nunca por dinero.
Ricardo: ¿Entonces por qué te vas a vender?
Pablo: Por acciones. Por cheques. Por material. Lo que sea.
Ricardo: Eso no tiene sentido. Oye… ¡eso ha sido otro puto disparo!
Pablo: Me estás tocando mucho los cojones Ricardo. Pero mucho muchísimo.

Uno puede venderse, pero nunca por dinero. Por acciones, por cheques, por material… pero nunca por dinero.

¿En qué estáis metidos ahora? ¿Qué futuros proyectos cinematográficos tenéis entre manos?
Ricardo: En un jacuzzi.
Pablo: En una red de prostitución infantil.
Ricardo: En un ataúd.
Pablo: En una espiral que nos lleva de película miserable en película miserable.
Ricardo: …
Pablo: En un centro comercial
Ricardo: …
Pablo: En una relación.

Y para terminar, Ricardo, cuál es la diferencia entre un pato
Pablo: Ricardo está muerto, joder. No lo aguantaba más. Ha nacido un mito.

Summertime y Faraday han sido editadas recientemente en DVD y se pueden encontrar en la Fnac. Desde Erebus NO recomendamos su compra.

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