Entrevista a David Ilundain

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“B. La película” es una película dolorosa. El espectador que salga de la sala de cine sentirá una mezcla de vergüenza e ira al conocer en detalle la declaración del tesorero más famoso de la historia, Luís “El Cabrón” Bárcenas. Es una película arriesgada, hecha mediante crowdfunding y que además es el primer largometraje de David Ilundain (Pamplona, 1975). Toda una apuesta que creemos que vale la pena apoyar. Los proyectos valientes merecen nuestra consideración. Hablamos con el director navarro sobre B. y más cosas.

Antes de nada y empezando por el principio, ¿cómo surge la idea de trasladar al cine esta declaración de Bárcenas ante el juez? Supongo que la magnífica acogida de la obra de teatro tuvo algo que ver.

Surge porque voy a ver la obra y alucino con el trabajo actoral y con el “shock” que como espectador sufres al ver a Bárcenas “en persona” (porque Pedro Casablanc así lo consigue).

B. Pedro Casablanc

Pedro Casablanc Bárcenas

En “B. La película” nos encontramos ante un proyecto metido en un corsé muy ajustado: una única localización, tiempo real, contenido literal de una declaración judicial, la inevitable comparación con los personajes reales… ¿Cómo maneja un primerizo todas estas variables? ¿Cómo fue tu acercamiento, a través de la transcripción judicial o través de la obra de teatro?

Probablemente haya sido una osadía. Fue una conclusión, al trabajar una adaptación al cine. Jordi Casanovas, el autor teatral, estuvo acertado al decirme “si friccionamos algo, no va a resultar creíble, no va a estar a la altura de esta barbaridad”. Y fue verdad. Para cerrar el círculo, tuvimos que hacer de la necesidad, virtud. Esta era la película que podíamos hacer, que podíamos pagar. Así que tuve que ponerme esas reglas y ser estricto en cumplirlas. Pero eso a mí me gusta mucho. Me gustan las películas fieles a sí mismas que no se traicionan a mitad de camino y rompen sus propias reglas.

Tuvimos que hacer de la necesidad, virtud. Esta era la película que podíamos hacer, que podíamos pagar.

La película podría resultar árida para algunos espectadores, al fin y al cabo es una declaración íntegra ante un juez. En mi opinión intentas añadirle cierta textura que constituya un alivio formal para la densidad del contenido, como es ese problema con el aire acondicionado, esos cuchicheos de los periodistas y abogados…. ¿Hasta qué punto te diste libertad para inventar situaciones dentro de la sala del juzgado?

Teníamos un texto, grabado en la Audiencia Nacional y del que supimos por que se filtró la transcripción a internet, pero no teníamos un subtexto. Es decir, sabíamos qué dijo Bárcenas, pero no cómo lo dijo. Ahí, hemos tenido que documentarnos, ver imágenes, hablar con los abogados, visitar la Audiencia y tratar de ser muy fieles a la realidad. El margen de ficción es mínimo y es en nuestra interpretación de cómo sucedió, pero insisto que eso sucedió.

Pedro Casablanc como Luis Bárcenas está fantástico. Incluso el hijo de Bárcenas ha dicho que a veces pensaba que estaba viendo a su padre en la pantalla. Suponemos que se estudió el personaje muy a fondo. ¿Incidiste en que los gestos y la voz fueran lo más cercano a la realidad o dejaste al actor algo de aire para añadir su propio sello?

Yo heredo el gran trabajo actoral que dirigió Alberto San Juan en el Teatro del Barrio. Esos personajes ya estaban construidos y ensayados. Obviamente, hubo que trabajar por adaptarse al lenguaje cinematográfico. Pero para Manolo Solo y Pedro Casablanc, con su bagaje, eso es pecata minuta.

Juez Ruz B.

Manolo Solo Ruz

La situación política de España es una mina para guionistas. A mí, personalmente, me encanta la historia que se entreteje a través del comisario Villarejo: une la Gürtel, la Púnica, el caso de los espías de Madrid e incluso la agresión a una médica por no ceder ante el chantaje sexual del yerno de Villar Mir. Personajazo. La política en España podría dar desde documentales hasta thrillers. En todo caso, ¿por qué esa falta de series y películas nítidamente políticas en España?

Por lo que he podido saber, a través del comisario Villarejo, se puede hablar de cloacas muy profundas que dan mucho miedo. The Wire se quedaría en pañales. ¿Por qué no lo hacemos? Perdona que conteste con una pregunta: ¿Quién lo pagaría?

En la película, aparte de gente que ha dominado el escenario político español durante décadas, se mencionan también unas cuantas macroempresas españolas y multinacionales. ¿Te consta que haya dolido esta película en alguna alta esfera?

Supongo que no les gusta. Pero como dicen ellos… “no me consta”.

¿Qué acogida está recibiendo la película? ¿Cuáles son las principales reacciones del público después de salir de la sala de cine?

Muy buena. Realmente estamos muy contentos. Tuvimos un rechazo inicial de algunas salas. No sabemos si era miedo. El caso es que se equivocaron. Ahora la película ha subido en el número de salas y tenemos incluso copias en los cines Yelmo. Eso es una gran noticia. No obstante, seguimos empeñados en llegar a más ciudades, porque nos la piden. Tenemos que llegar a Murcia, Zaragoza, Badajoz, Toledo… Llegaremos.

A través del comisario Villarejo, se puede hablar de cloacas muy profundas que dan mucho miedo.

¿Hubiera sido posible esta película sin crowdfunding? Dicho de otro modo: ¿podría haberse estrenado de haber necesitado productoras importantes detrás?

No. Lo intentamos y nos dijeron no. No conseguimos que entrara ninguna televisión y no tenemos ninguna ayuda pública. Si el crowdfunding no hubiera sido un éxito, no lo hubiéramos podido hacer. Pero no es el único dinero. Hemos sido tres productoras pequeñas poniendo dinero propio, seis personas que se han asociado a la producción con sus ahorros y 597 mecenas. Gratitud eterna a todos ellos.

David Ilundain

Uno de los colaboradores de Erebus es vigués. En Vigo, ciudad de 300.000 habitantes, B. se estrenó en una sala. En Madrid, ciudad de más de 3.000.000 de habitantes, también se estrenó en tan sólo una sala. ¿Ha habido un silenciamiento voluntario? Incluso hemos conocido cierto revuelo en la redacción de informativos de TVE.

Si lo ha habido, está saliendo mal. Los que nos dijeron no, han despreciado una película con público, que funciona y tiene buenas críticas. Es cierto el episodio del telediario de TVE donde, el día del estreno, no había pieza sobre los estrenos (qué casualidad). Pero los periodistas lo denunciaron. Arrancamos espontáneamente la campaña #QuieroVerB en redes sociales y la respuesta ha sido alucinante. Todos los días nos llegan correos, hay grupos organizados por ciudades, ¡incluso en Ginebra, Suiza!

Después de B., ¿ya tienes algo preparado? ¿Cuál será tu próximo proyecto?

Podría hacer todo el abecedario… R de Rato, P de Pujol… No lo sé. Ya veremos.

De momento nos vemos en los cines. #QuieroVerB

Un saludo al módulo 4.

Imágenes cortesía de B. y David Ilundain (blapelicula.com).

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