Toni Erdmann (Maren Ade, 2016)

TONI ERDMANN
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Cada cierto tiempo surge una película, generalmente europea, con una personalidad muy propia y marcada, y con un humor muy particular, que parece que acaba conquistando a todo el mundo de la crítica. Esa película ha sido esta temporada la alemana Toni Erdmann.

La cinta cuenta la historia de una mujer de negocios que trabaja en el extranjero, y los esfuerzos que hace su padre por reconectar con ella. Pero son demasiado diferentes, lo cual les impide conseguir esa conexión. Ella se toma las cosas muy en serio, mientras que el padre es un payaso, que siempre está de broma, creando personajes para disfrazarse y demás. En ese esfuerzo por conectar con ella, el padre viaja a pasar unos días con ella, y cuando ve que es imposible, decide crear uno de sus personajes para intentar conectar con ella a través de él.

Lo que hace especial a esta película es evidentemente el tono en el que está contada esa historia, alejado de toda convencionalidad, y mucho más próximo al absurdo y al surrealismo que otra cosa. Oscilando siempre entre lo extraño, lo emotivo y lo cómico, no se le puede negar a la película el intentar, y conseguir, algo realmente especial y en ciertos momentos realmente brillante. Además, la película está sustentada por las maravillosas interpretaciones de la pareja protagonista, Peter Simonischek y Sandra Hüller, que consiguen no solo hacer creíbles, sino que además nos importen de verdad unos personajes realmente complicados.

Y sin embargo, reconociéndole las intenciones y los méritos, a mí es una película que me deja bastante frío. Me pasa de alguna manera como a la propia protagonista de la película, que tiene serias dificultades para empatizar con la manera de ser, con el humor de su padre. Nunca llego a conectar emocionalmente con lo que me están contando, y soy incapaz de disfrutar del todo con el tipo de humor que propone, ni emocionarme con las situaciones más teóricamente conmovedoras. Además, hay algunas situaciones que llegan a ser demasiado absurdas, demasiado forzadas artificialmente para buscar ese tono extraño y particular, que realmente no terminan de funcionar, para mí. Ni la escena en sí misma me dice gran cosa, ni creo que contribuya especialmente al argumento de la película. Lo cual hace que, al irse a las más de dos horas y media, acabe inevitablemente distanciado de lo que está pasando en la pantalla.

Así, la película para mí se queda en un curioso intento de hacer algo diferente, que no termina de funcionar en ningún momento. Hay un punto de partida interesante, algunas escenas, sobre todo al comienzo realmente brillantes, pero conforme se va sumergiendo en las profundidades de ese mundo extraño y particular me va dejando más y más frío, mientras hay otro sector del público y sobre todo la crítica, que encajan mejor ese universo que a mí no me dice absolutamente nada, y la disfrutan totalmente.

En cualquier caso, ya digo que reconozco los valores que tiene la película. Y sé perfectamente que esos méritos la hacen destacar entre el resto de propuestas de un estilo similar. Ahora se ha anunciado un inminente remake americano de la película, con Jack Nicholson y Kristen Wiig en los papeles protagonistas, y creo que se va a poder apreciar con total claridad la diferencia de una propuesta arriesgada e interesante, aun- que para mi paladar totalmente fallida, como es esta, y una comedia americana del montón. Aunque ojalá me equivoque, claro.

Juan Romero

6 Juan Romero

6 José M. Aparicio

7 Alberte Álvarez

6.3

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